sábado, 22 de marzo de 2014

Feliz Día del Agua

Agua procedente de una surgencia que desemboca en Beck's Head (Kilham, EY).

sábado, 8 de marzo de 2014

Ranunculus ficaria L.

    Después de la floración de las campanillas (Galanthus nivalis) y de algunas otras ruderales como Lamium album y Lamium purpureum, las celidonias menores (Ranunculus ficaria) nos sorprenden con sus florecillas amarillas en herbazales cercanos a un riachuelo que descubrimos Jess y yo el otro día. La primavera llega a Gran Bretaña, lentamente, pero avanzando.
Ranunculus ficaria

jueves, 6 de marzo de 2014

Es tiempo de freza

Pareja de ranas bermejas (Rana temporaria) en amplexo.
    Estos días, a pesar de las temperaturas, bastante frescas, las ranas bermejas (Rana temporaria) comienzan sus escarceos amorosos en Inglaterra. Esta tarde nos hemos dirigido, con Robert, a un estanque en un jardín, donde sabía que frezaban las ranas bermejas. Siendo de la zona centro-sureste de la Península Ibérica, donde esta especie no aparece, y no habiendo tenido nunca la oportunidad de observarla con detenimiento en otras zonas de España, esta ha sido una buena oportunidad para verlas en directo e incluso fotografiarlas.
    La rana bermeja es una de las dos ranas autóctonas de Gran Bretaña. La otra rana, la verde (Rana lessonae), se extinguió en 1999 en la isla. Sin embargo, tras analizar su material genético y sus vocalizaciones, se descubrió que se trataba de la misma especie de rana verde que habita en Suecia. Desde entonces se ha estado reintroduciendo en distintos puntos, con éxito.
Can you feel the love tonight?
Freza de rana bermeja.
    Armados con cámaras, redes y un recipiente transparente para proceder a la observación de algunos anuros y urodelos, atravesamos el barrio de los amantes de la naturaleza de Hull. Al llegar al estanque, bastante profundo, Robert nos indicó dónde estaban las frezas que habían estado depositando los días anteriores las ranas y pudimos localizar, junto a ellas, mis primeras ranas bermejas. En las guías de campo de cuando nos iniciábamos en esto de la Naturaleza, cuando yo era un renacuajo con las branquias recién internalizadas, la rana "de toda la vida" era la bermeja, pero claro, esas guías estaban escritas por naturalistas europeos. Y en general, en Europa, abunda, pero no en España, donde sólo aparece en el tercio Norte. 
Rana bermeja (Rana temporaria) con coloración oscura, tirando a azulada. En inglés la llaman "Common Frog".
La misma rana bermeja de antes, pero la vuelvo a poner porque es bonita.
    En este mismo estanque, también había otras especies de anfibios, como el tritón común (Lissotriton vulgaris), un urodelo común también en Europa, excepto (¡otra vez!) en la Península Ibérica, donde es prácticamente inexistente. En mi lista personal de anfibios, en la zona de urodelos solo aparecía el gran gallipato y he de decir que el pequeño tamaño de los tritones comunes me ha sorprendido mucho. ¡Creía que eran más grandes!
Tritón común (Lissotriton vulgaris). Durante la época de cría, el macho desarrolla
una cresta a lo largo del cuerpo y la cola.
Trajimos un recipiente transparente para poder observar anfibios con tranquilidad. Aunque la fotografía no es muy buena, en la parte inferior de este tritón vulgar se observa el color amarillento de la panza y el punteado, que alcanza la cabeza. Estos puntos en la garganta lo diferencian de la otra especie común en Gran Bretaña,
el tritón palmeado. No os preocupéis, el recipiente era solo para verlos y fotografiarlos. Luego, los hemos soltado.
    Antes de dejar el estanque, después de oscurecido, sobre las seis de la tarde, nos hemos quedado quietos unos minutos muy cerca de la orilla, donde frezaban las ranas bermejas. Al cabo de unos segundos, parecieron acostumbrarse a nuestras voces y empezaron a cantar.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Mis primeros camachuelos comunes

    Hace pocos días, paseando a la perrita Effie junto a Jess, en Kilham, decidimos ir en busca de algún escribano cerillo que se dejase ver bien. Esquivando montones de tierra producidos por los topos y boñigas de caballo, caminamos unas decenas de metros, alejándonos del pueblecito, internándonos en la extensa campiña inglesa, que ya verdea como Bolsón Cerrado. En unos altos fresnos que crecían junto a un seto, divisamos una bandada de pájaros del tamaño de un estornino o un poco más grandes. Al mirar por los prismáticos, nos sorprendió ver un grupo mixto bastante grande de zorzales reales (Turdus pilaris) y estorninos pintos (Sturnus vulgaris)
    Al final, llegamos a una rotonda a unos kilómetros al Norte del pueblo y, sin éxito, nos dimos la vuelta para volver a casa. El día soleado hacía despuntar las primeras hojas de los groselleros de los jardines del pueblo, mientras otros frutales ya intentaban florecer. Una pareja de gorriones molineros (Passer montanus) voló a un cerezo cercano. Esta especie se caracteriza por no presentar dimorfismo sexual, al contrario que los gorriones más comunes que observamos en campos y ciudades. Sobre un tejado, una lavandera pía (Motacilla alba yarrellii) picoteaba entre las tejas. Conforme caminábamos de vuelta, Effie tiraba con fuerza, intentando morder la hierba del sendero y alguna que otra flor de diente de león. Esto es bastante molesto, sobre todo si en una mano llevas los prismáticos y en la otra la correa del perrete. Entre el canturreo de petirrojos, pinzones y jilgueros, me pareció oír un canto monosilábico, tranquilo, lento. Nos paramos. Detrás de un seto bastante alto, sobresalían unas ramas que ya empezaban a hojear y, entre ellas, una hermosa hembra de camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula) buscaba los brotes más grandes. ¡Por fin! El camachuelo común era un pájaro que se me estaba resistiendo mucho. Había ido a varios sitios donde se supone que había, incluyendo el jardín de Jess, pero nada. Por fin, a menos de 3 metros de mí, había una hermosa hembra picoteando hojitas verdosas que nacían bajo el sol del febrero inglés.
    En aquel momento, pensé, de haber llevado la cámara, habría hecho una foto genial. Pero llevaba únicamente los prismáticos. Reconozco que lo hice a propósito. Si bimbaba algo, me dedicaría a mirarlo y, por qué no, para plasmarlo en una imagen, recordaría la posición del animal y haría un dibujo. Porque me he dado cuenta de que el hecho de llevar la cámara conmigo (imagino que esto no me pasará solo a mí), a veces me impide observar el comportamiento del animal, tal y como es. Es como los momentos que se viven con amigos. Conozco a gente que solo va a sitios para la foto, sin disfrutar de la situación y la compañía. Cuando se acaba la sesión fotográfica, hale, nos vamos. Cuando pasan los años, ¿recordarán algo de aquel momento? Solo tendrán la foto. Yo prefiero disfrutar más despacio cuando se trata de aves más o menos fáciles de ver (no os engañéis, como sea un "twitch", la cámara va la primera). 
Macho de camachuelo común en Kilham. Acuarela sobre papel, 15 x 21 cm.
    Momentos después, veía un macho de camachuelo sentado sobre un seto, muy quieto. Tranquilo, observando unas ramas de alerce que tenía delante de él. Me llama la atención la tranquilidad de los camachuelos. Son pájaros que se lo toman todo con calma. Así lo pude observar días después con África en una zona cercana al Humber Bridge, una pequeña reserva forestal con algunos prados y estanques donde hay dispuestos unos comederos para aves. Los comederos están separados de la zona de observación por la pared de unos álamos trenzados que forman un túnel, dentro del cual se meten los pajareros para fotografiar y observar los pájaros que acuden a los comederos. 
    África trajo algunos granos y cacahuetes para atraer a los pájaros a los comederos. Como siempre, los primeros en llegar fueron los páridos, junto con pinzones vulgares y petirrojos. Los camachuelos se hacían de rogar. Se acercaban, reclamaban. Pero tardaron bastante en coger confianza y ponerse a comer. Lo bueno es que estos pájaros, cuando se ponen a comer, se quedan en el sitio, no como los carboneros y herrerillos, que llegan, cogen una semilla y al momento se han ido.
En primer plano, un vistoso macho de camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula)Este ejemplar tenía un plumaje ventral más rosado que naranja, más suave comparado con el primero que vi en Kilham.
Al fondo se vislumbra la hembra, menos colorida y de colores pardos y grises.
Macho de camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula). En inglés se le llama Bullfinch, es decir, pinzón-toro. ¿Será por la forma del cuello, que recuerda al del toro?
    Lo que decía, a pesar de no haber llevado cámara de fotos la primera vez que los vi, pude tomar cantidad de imágenes de esta especie de fringílido, tan abundante en toda Europa excepto en donde yo nací, en otra ocasión. Lo prefiero así. A veces es mejor esperarse y contemplar lo que se observa, disfrutarlo, y no perder el tiempo haciendo la foto y pensando que hemos visto algo súper interesante. ¿De qué sirve una foto si no podemos ver al animal moverse, alimentarse, volar o cantar, si no hay recuerdo? Mejor lo miro un rato, lo guardo en mi memoria y después hago un boceto. 
Macho de pinzón vulgar (Fringilla coelebs), otro de los pájaros comunes en comederos.
¿QUIÉN ERE'?

Músicas del mundo: Chiwoniso

    He decidido inaugurar esta sección para compartir con mis lectores mis gustos musicales. ¡Vaya, pensabais que este blog era únicamente de Naturaleza! ¿Acaso no somos los humanos parte de ella? ¿Acaso las músicas más asentadas en la conciencia de los pueblos del mundo no son una de las cosas que nos conectan con Ella, junto con el arte, la cultura y nuestras lenguas, en fin, lo que nos hace ser humanos en su sentido más estricto y que nos diferencia del resto de especies (o nos acerca, quién sabe)? 
    Las "músicas del mundo" son aquellas que comprenden artistas y bandas musicales poco o nada conocidos en nuestro primer mundo, donde nos atiborran con música discotequera, sintonías que no hablan al corazón y reguetón (o como se escriba). Esta música que quiero compartir con vosotros viene muchas veces desde lugares lejanos y castigados por la guerra, el dolor, la enfermedad y la muerte. Muchas canciones hablan de penas y dolores, abusos y otras fechorías, pero también de alegría y tradiciones milenarias. Yo incluyo grupos de músicas tribales, folk y tradicional, desde el corazón de África hasta las Antípodas, del Norte de la Península Ibérica hasta las costas de Borneo. Quiero compartir con vosotros la que viene de los pueblos más unidos a la Naturaleza y la justicia. Música hay en todas partes y forma parte de la vida del Ser Humano (también de las vidas de las aves, anfibios y algunos insectos entre otros, pero esa es otra historia).
    ¡Pero bueno! ¿Nos pones ya la música o no?
    Hoy, para empezar, quiero hablaros de Chiwoniso Maraire (1976-2013). Compositora, cantante y virtuosa del mbira (según la zona, también llamado kalimba, culimba, malimba, likembe, sanzula, sanza...). Llama la atención que Chiwoniso tocase el mbira, cuando tradicionalmente se trata de un instrumento que solo podían tocar los hombres. Natural de Zimbabue, aunque nacida en el estado de Washington, luchó por crear conciencia social y denunciar la brutalidad policial.
Chiwoniso en concierto. Fotografía de Roel Jorna.
    Su álbum debut, Ancient voices (Voces antiguas), de 1998, fue aclamado por Radio France y nominado a los Premios Kora (entrega anual de premios a éxitos de música subsahariana). También compuso y participó en bandas sonoras de películas y documentales. Fue miembro crucial del grupo de mujeres Women's voice.
    ¡Que venga la música ya!
    Para este post, he elegido un directo (la versión del álbum también está bien, disponible en Spotify) de mi canción favorita suya, Wakashinga. Que lo disfrutéis.

       
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